Esta mañana, mientras trajinaba las atestadas calles céntricas rosarinas, y como ejercicio para desprenderme del nerviosismo que implicaba oficiar de una versión mini de Antonini Wilson, prestándome como testaferro para una transferencia de fondos destinada a una startup rosarina; cavilaba sobre la conveniencia de comprar ya un IPhone o esperar un tiempito para poder cotejar sus prestaciones con [...]